Cómo invertir para un retiro feliz

¿Cómo lograr un retiro más digno a partir de nuestras inversiones? Hagamos un relato breve de cómo conectar la realidad actual y lo que debemos hacer hacia el futuro.

Durante este fin de semana estuve leyendo mucho de economía e inversiones. Cuando tengo un tiempo, aprovecho para despejar mi cabeza y enfocarme en lecturas que están alejadas de la coyuntura y se enfocan en cuestiones estructurales de mediano plazo. Uno de los artículos que más me llamó la atención tuvo al magnate mexicano Carlos Slim como protagonista central:

“La pandemia tendrá un terrible impacto en la sociedad global cuando pase. Hay que avanzar con reformas profundas que impliquen una jornada laboral de tres veces por semana, de once horas cada una, y una suba de la edad jubilatoria de 10 años”, sentenció el millonario.

Su declaraciones esconden cuestiones estructurales importantes a interpretar.

En primer lugar, la sociedad demandará más espacio para el ocio y el disfrute. Con la pandemia, la gente comenzó a tener una perspectiva de que es necesario disfrutar más de la vida ya que la pandemia mostró que somos tremendamente vulnerables a factores externos e imprevisibles.

La Covid 19 no sabemos si será el primero de muchos virus por venir que pusieron en jaque nuestras libertades y que nos han hecho replantear cómo queremos vivir hacia adelante. De allí, una semana donde cuatro de los siete días queden a merced del disfrute puede ser un “juego” mucho más sustentable y aceptable por parte de los trabajadores.

¿Acaso somos capaces de mejorar nuestra productividad y sacar adelante en tres días más intensos lo que antes podíamos hacer en cinco días? Seguramente que sí, aunque dependerá del sector de la economía del que se trate. Acá se debe evaluar trabajar menos pero mejor, de manera más eficiente. Y muchos hemos aprendido que es posible con la ayuda de la tecnología, el orden mental y el aprovechamiento permanente del tiempo.

El segundo eslabón importante de las declaraciones de Carlos Slim tiene que ver con la profundización de un problema que ya existía pero que la pandemia agravó: los Estados estarán virtualmente quebrados para soportar el pago de jubilaciones masivas. El sistema previsional global ya sufría un déficit significativo. La gente que se está jubilando crece a un ritmo exponencialmente mayor de la que se incorpora al sistema laboral formal y que debe financiar esos pagos con sus aportes. Además, la expectativa de vida ha mejorado considerablemente desde la segunda posguerra a la fecha, por lo que los esquema previsionales que se pensaron en su momento quedaron obsoletos y desfinanciados.

Pero, reitero, la pandemia agravó la situación.

Los Estados se han endeudado a un ritmo sin precedentes en estos meses para combatir la pandemia. Los ratios Deuda / PBI de muchos países desarrollados y emergentes han crecido exponencialmente, tornándose inviables a futuro. Además, la informalidad laboral crecerá significativamente en la periferia, haciendo más deficitario el sistema que debe afrontar las jubilaciones crecientes.

Así, la incertidumbre en esta materia es creciente. No sabemos cómo se solucionará, pero si antes sabíamos que depender de una jubilación en nuestra edad pasiva era difícil, ahora lo será mucho más.

¿Tenemos una solución al alcance de la mano?

Sí: ocuparnos ya mismo de nuestro propio fondo de retiro y administrar de manera inteligente nuestros recursos.

La pregunta a contestar es cuán difícil es hacerse de un fondo de jubilación y retiro de una manera inteligente mediante la inversión de nuestros ahorros. La respuesta es que es posible y alcanzable, aunque se necesitan dos cualidades: sacrificio y disciplina.

La primera para generar un ahorro anual disponible a ser destinado para la inversión. Para ello, urge hacer el esfuerzo de ahorrar una parte de nuestros ingresos anuales. Eso implica postergar consumo presente para poder consumir más en el futuro. O, en este caso, poder tener una calidad de vida digna en nuestra etapa pasiva.

La segunda, la disciplina, implica tener una estrategia de inversión sólida y constante a lo largo de los años.

Son dos características muy difíciles de cumplir, pero redituables para el objetivo final.

Analicemos dos escenarios de inversión de largo plazo para tener nuestro fondo de retiro.

Escenario Conservador

Ahorro Anual: USD 1.000.

Retorno Anual Promedio: 6% (neto de impuestos).

Años de Capitalización: 25.

Con estas tres premisas, el desarrollo de nuestra inversión sería el siguiente:

Este escenario implica un esfuerzo de ahorro mensual de USD 83,3 y obtener un retorno anual de 6% promedio. Por ejemplo, en muchos países de la región, los trabajadores formales reciben los bonos y suplementos del salario a principio de cada año. Allí uno podría separar esos USD 1.000 de ahorro y “liberarse” del sacrificio por el resto del año. Además, el retorno del 6% es alcanzable sin ser demasiado arriesgado. En los últimos 25 años, por ejemplo, el S&P 500 rindió un 10% anual promedio en dólares.

Si tenemos disciplina y llevamos adelante la inversión, la magia del interés compuesto hace el resto. Invirtiendo USD 25.000 en total en 25 años, al final del camino tendremos disponibles USD USD 62.706.

Comenzando este camino a los 40 años y terminando a los 65 años, podemos tener una expectativa de vida conservadora de 15 años adicionales. Eso nos daría un ingreso de USD 348 mensuales adicionales a la jubilación que “nos toque”. Podría ser más si, parte del fondo de retiro lo seguimos capitalizando en inversiones ya que no necesitaríamos todo el dinero junto.

¿Tiene gusto a poco USD 348 mensuales más en nuestra etapa pasiva?

Solo para ponerlo en perspectiva, ese monto es mayor a todas las jubilaciones mínimas de la región con excepción de Uruguay, Ecuador y Chile. Por ejemplo, en Brasil la mínima es de USD 259, en México de USD 200 y en Argentina de USD 130. Claramente que esta disciplina nos permitirá estar infinitamente mejor que si no adoptamos esta conducta.

Pero, ¿qué tal si hacemos un poco más de esfuerzo?

Escenario Agresivo

Ahorro Anual: USD 1.500.

Retorno Anual Promedio: 7% (neto de impuestos).

Años de Capitalización: 25.

Si tenemos la posibilidad de ahorrar USD 1.500 al año e invertirlo más agresivamente para obtener un retorno anual promedio de 1% más que en el caso anterior, hasta el 7%, entonces ya estaríamos en condiciones de disfrutar USD 612 mensuales, adicionales a la jubilación que recibamos. Con un ingreso promedio mensual de USD 900 (ahorro de retiro más jubilación) uno podría vivir bastante más feliz (y dignamente) la última parte de nuestras vidas.

Después de todo, de esto se trata. Sacrificarnos hoy para poder tener un porvenir digno y feliz a futuro.

No depender de nadie es la decisiones financiera más sabia que podemos tomar ahora mismo.

No hay que perder tiempo, ya que el reloj se encuentra corriendo.

 

Inversiones en pesos, ¿cómo me protejo?

¿Cómo invertir los pesos?, esa es la pregunta de moda en Argentina.

Un 90% de mis lectores viven y generan sus ingresos en Argentina . El otro 10% deberá disculparme esta vez ya que el presente artículo tiene un claro objetivo: presentar el menú de inversiones en pesos para proteger el ahorro.

El 2020 será recordado no solo por el coronavirus y sus efectos sobre la economía global. También por la devaluación nominal que sufrieron las monedas de la región respecto el dólar. Sin embargo, el único país que encuentra grandes dificultades estructurales con este asunto es Argentina. Al momento de escribir esta columna, el dólar libre (dólar bolsa o MEP) ya acumulaba una suba de 100% en los primeros 10 meses del año. Para hablar con propiedad, lo que está ocurriendo es una huida generalizada del peso argentino. Nadie quiere tener pesos en el bolsillo porque la incertidumbre es grande y creciente.

En su rol de inversor, el argentino debe sacar a relucir su audacia e ingenio para proteger el dinero. Por un lado, se debe enfrentar a las restricciones vigentes para comprar dólares, sea el oficial o el libre que cotiza en la Bolsa. Por el otro, la tasa de interés en pesos no es lo suficientemente atractiva para estimular una inversión en moneda local.

Así, en un mercado de capitales pequeño y poco desarrollado, el menú que encontramos arriba de la mesa es bastante limitado para encontrar alternativas satisfactorias para cuidar el ahorro en esta coyuntura.

Analicemos cuáles son las alternativas de inversión para poder aplicar nuestros pesos y que estén lo más protegidos posible de las amenazas vigentes.

Dólar Bolsa: El dólar Bolsa o MEP es el que se consigue a través de operaciones bursátiles en el mercado de capitales. Surge de comprar con pesos un activo determinado, generalmente un título público, y vender luego ese instrumento en dólares, para que las divisas se acrediten en la cuenta comitente. Con esta operatoria surgen tres cuestiones fundamentales a considerar:

  1. No todos los activos cotizan en pesos y en dólares con una liquidez adecuada como para poder llevar adelante esa operación. Por el momento, el bono más utilizado es el BONO DÓLAR Vto. 2030 (AL30), surgido a partir del reciente canje de deuda que llevó adelante el gobierno nacional.
  2. Hay plazos legales para cumplir entre la compra del bono con los pesos y la venta de ese bono en dólares. Ese plazo es el denominado “parking” y supone un riesgo para el inversor. ¿Por qué? Porque en el parking, que al momento son 5 días hábiles, el precio del bono en dólares puede comportarse de manera errática, generando que el inversor no pueda saber a qué precio finalmente adquirirá el dólar. Si el bono baja, entonces al momento de venderlo uno recibirá menos dólares, lo que es equivalente a decir que la cotización final al que se obtiene la divisa es más alta. Si el bono, en tanto, sube, entonces recibirá más dólares por los pesos aplicados originalmente o lo que es lo mismo a decir que se consiguió dólares a un precio más bajo. Con la incertidumbre vigente, es difícil saber el movimiento del precio del bono, aunque el sesgo es claramente bajista.
  3. Una vez que tengo los dólares, el problema es decidir qué hago con ellos. Si los guardo en una caja de seguridad por varios años y no los invierto, entonces ese dinero pierde poder adquisitivo. En el mundo hay inflación. Baja, pero inflación al fin. Y en varios períodos incluso en Argentina tuvimos inflación en dólares. Por lo tanto, no invertir ese dinero es una mala decisión.

Bonos Públicos: Argentina es un caso único en el mundo en esta materia, sobre todo considerando lo que ha ocurrido recientemente. No hay registros de países que, habiendo reestructurado su deuda en un 99%, a los dos meses los bonos valen un 20% menos que antes de ese canje.

Hoy la deuda argentina no es una alternativa de inversión de largo plazo. Y creo que muy difícilmente lo sea a futuro. ¿La razón? Toda la dirigencia argentina, sin importar el partido gobernante, no entendió la importancia de respetar la restricción presupuestaria y comprometió la capacidad de pago de la deuda, cayendo permanentemente en default. Así, los bonos se convirtieron en una inversión especulativa de alto riesgo más que algo conservador como suele ser en el resto del mundo bursátil.

Bonos Privados: Conocidos como Obligaciones Negociables también, los bonos corporativos también fueron víctima de la inestable macroeconomía argentina. Con la restricción reciente al acceso de dólares, muchos bonos de empresas nominados en dólares corren el riesgo de no poder pagarse en tiempo y forma. Recientemente, han salido al mercado muchos de estos bonos que ajustan por la cláusula dollar-linked (se pagan y cobran en pesos ligados a la evolución del dólar oficial), pero no son demasiado recomendables para el inversor minorista por su baja liquidez.

Acciones argentina: Una vez más, la renta variable argentina mostró su clara vulnerabilidad respecto la inestabilidad económica. Cuando uno analiza lo ocurrido en los últimos 20 años, la evidencia empírica es contundente: el S&P Merval, principal índice de acciones domésticas, está en el mismo nivel en dólares que en el año 2000. Increíble, ¿no?

¿Acaso estamos ante una oportunidad? La historia podría mostrar que sí, pero de altísima riesgo que requiere mucha paciencia y que, además, nada garantiza que el actual es un piso para las acciones. Sólo lo será si se restablece la confianza y hay un cambio rotundo de las expectativas. Nada de eso aún parece percibir en el corto plazo.

Cedears: Los certificados de acciones extranjeras que operan en la Bolsa local y que permiten invertir en pesos en empresas del exterior han sido los vehículos más utilizados recientemente para “cubrirse” del flagelo argentino. Precisamente escribí una nota al respecto con las ventajas y riesgos de estos vehículos de inversión. Podés leer más acá.

Fondos Comunes de Inversión: Los FCI son vehículos muy interesantes para quienes recién comienzan, pero en la actual coyuntura no están ajenos a los problemas que enfrenta el país. La oferta se ha reducido fuertemente, ya que ninguno ofrece una alternativa distinta al riesgo argentino ya que existen limitaciones regulatorias para tal fin. Adicionalmente, los FCIs de renta fija o bonos ofrecen magros resultados en pesos, producto de la muy baja tasa de interés local mientras que los que invierten en acciones argentinas están expuestos al riesgo anteriormente mencionado.

Plazos Fijos / Letras / Cauciones: Todas estas alternativas son de corto plazo (30 días / 60 días) y comparten una particularidad: las tasas de retorno que ofrecen no cubren la inflación esperada. Una letra del Tesoro nacional rinde cerca del 30% anual, una caución (plazo fijo en la Bolsa) se encuentra en torno a 25% anual y un plazo fijo hoy está en 33% anual. Sólo el plazo fijo UVA le paga al inversor la inflación + 0,25% anual, pero implica quedarte 90 días en un vehículo con cero liquidez, lo que es un riesgo enorme en el actual contexto.

Repasada todas las alternativas, queda claro que el mercado ofrece pocas variantes para atravesar con éxito la odisea de proteger y hacer crecer el ahorro en Argentina. Un mix de cedears, algo de acciones locales y algo de bonos meramente con carácter especulativo podría ser el mix adecuado.

Sin embargo, todo depende de tu predisposición al riesgo, de tu horizontes temporal y de tu conocimiento sobre cómo funciona cada activo en el mercado.

Cualquier duda, estoy a tu disposición.

Cedears en 2020: luces y sombras de la inversión del momento

cedears

Hablemos de cedears. Las restricciones cambiarias no son un asunto novedoso en nuestro país. Por el contrario, es algo recurrente y parte de la idiosincracia de un país extraviado hace mucho tiempo. Lo que sí resulta distintivo esta vez es que a medida que aumentan las limitaciones para comprar dólares formales, los argentinos buscan cada vez más opciones de cobertura en el mercado de capitales doméstico.

Y el instrumento elegido para escapar al riesgo argentino, sea cambiario y macroeconómico, es el cedear.

Si sos un inversor con varios batallas a cuestas, sabrás de lo que estamos hablando. Pero si recién estás comenzando a canalizar tus ahorros mediante una cuenta comitente en una ALYC (Agente de Liquidación y Compensación), entonces verás que cualquier estrategia de inversión incluye, en distintas proporciones, a los cedears.

Como todo activo financiero, los cedears tienen ventajas y desventajas, por lo que el entendimiento adecuado de cómo funcionan es una regla que nadie puede soslayar. Así, el objetivo de esta columna es evacuar todas las dudas que tengas al respecto.

Entender dónde invierto

Una de las premisas centrales para minimizar los riesgos es que nosotros, como inversores, tenemos que saber concretamente en qué estamos invirtiendo. Por este motivo, es necesario saber, en primer lugar, qué es un cedear.

Un cedear es un certificado que representa una acción del exterior y que se negocia en pesos argentinos en el mercado local. Para que un cedear pueda ser emitido y negociado en nuestro mercado debe tener el respaldo del activo subyacente original.

Asimismo, un cedear puede representar una parte de la acción original. Cada empresa en particular tiene lo que se denomina un ratio de conversión, que determina cuántos cedears de la empresa A son equivalentes a una acción original de esa empresa que cotiza en Wall Street.

En este sentido, un ejemplo podría resultar esclarecedor.

En el mercado argentino, 10 cedears de Apple equivalen a 1 acción de Apple original. Para que puedan emitirse esos 10 cedears, es necesario que exista la acción de Apple subyacente depositada en algún lugar que le dé respaldo. Precisamente, el organizador del programa de cedears en Argentina es el Banco Comafi y es quien tiene en custodia las acciones originales que dan garantía a los cedears que se negocian en Bolsas y Valores Argentinos (BYMA).

¿Cómo sé cuál es el ratio de conversión que le corresponde a cada cedear respecto al activo subyacente? La respuesta está en este link, donde se encuentra el listado completo de cedears con sus respectivos ratios de conversión.

Cómo se determina el precio del cedear

Siguiendo con el ejemplo de Apple, señalé que 10 cedears equivalente a 1 acción original que se negocia en Wall Street. Al momento de escribir este artículo, el cedear cotizaba a $ 1.581 y la acción en USA a USD 110.

Entonces: 1.581 x 10 = $ 15.810 = USD 110.

Si 10 cedears están valuados a 15.810 pesos y esto es equivalente 1 acción original valuada a USD 110. Con estos dos datos, podemos determina el tipo de cambio implícito al que se negocian estos instrumentos y que se denomina contado con liquidación. Para este caso, es de $ 143,72 ($15.810 / 110).

Así, cuando uno invierte en un cedear, tiene dos fuentes potenciales de variación del precio en pesos. La primera es la cotización en dólares del activo subyacente (en el caso de Apple puede valer más o menos de los USD 110 actuales). La segunda, es el tipo de cambio implícito, denominado contado con liquidación: éste se encuentra en continuo movimiento y puede ser mayor o inferior a esos $ 143,72.

Por lo tanto, para interpretar nuestra inversión en cedears, tenemos que considerar ambas fuentes de variación del precio. Puede que la acción de Apple suba en el exterior de USD 110 a USD 112, pero si al mismo tiempo el contado con liquidación baja en Argentina, porque hay más confianza, baja de $ 143,72 a $ 133, nuestra inversión en el cedear en pesos disminuirá.

Ej. (112 x 133) / 10 = $ 1.489,6 => ese sería el precio en pesos del cedear ahora, un 5,8% menos en pesos aun cuando la acción en dólares subió un 1,8% (de USD 110 a USD 112).

Una manera de interpretar esta inversión es pensarla directamente en dólares. Cuando uno compra un cedear, debe saber que está cambiando sus pesos al tipo de cambio de contado con liquidación de ese momento y luego seguir la evolución del precio en dólares del activo subyacente del cedear en cuestión. De esa manera, resolvemos el problema.

Ventajas de los cedears

A continuación, enumero algunas ventajas que tiene el inversor para invertir en cedears:

1- Permite invertir en pesos en activos libre de riesgo argentino, sea el cambiario, de la economía o de la propia empresa.

2- Hay variedad suficiente de cedears para invertir de manera diversificada.

3- Recientemente, BYMA autorizó la negociación de fracciones de activos subyacentes, llevando el monto nominal mínimo de cedear a poder comprar a 1, sin importar el ratio de conversión que rige respecto el activo subyacente.

4- Tienen igual tratamiento impositivo que las acciones locales.

5- Los más negociados han alcanzado una liquidez muy importante, siendo los grandes protagonistas del mercado de renta variable dada la coyuntura de nuestro país. De hecho, un informe reciente del Instituto Argentino de Mercado de Capitales (IAMC) indica que los cedears llegaron a representar el 80% de todas las acciones negociadas en el mercado local, mostrando claramente la preferencia del inversor.

cedears

Desventajas de los cedears

1- A pesar de que son más seguros por el respaldo que tienen del activo subyacente, los cedears no dejan de ser activos legislados por las autoridades locales, lo que pueden estar sujetos a cambios regulatorios, impositivos, etc.

2- Una gran cantidad de cedears no gozan de una liquidez lo suficientemente amplia como para justificar inversiones de corto plazo, por lo que debe pensarse como inversión de largo.

3- No alcanza invertir en cedears por el solo hecho de buscar cobertura cambiaria. Hay que saber en qué empresa estamos invirtiendo, porque la búsqueda de cobertura ante el dólar puede terminar muy mal si no se elige la empresa adecuada, sea porque su valuación es extremadamente alta o porque sus negocios no tienen una buena perspectiva.

Dicho esto, tenés muchas herramientas e información disponible para que puedas elegir correctamente  tu inversión en estos activos. Cualquier duda, estoy a tu disposición.

Los insiders saben algo que nos puede interesar

Peter Lynch es uno de los referentes más importantes del Value Investing (Inversiones de Valor). Está a la altura de Warren Buffett y apenas por debajo del que es considerado padre de esta disciplina de inversión: Benjamin Graham.

Dentro de la frases más contundentes, recordadas y efectivas que Peter Lynch ha manifestado fue: “Yo amo a la volatilidad en los mercados financieros”. La dijo durante un discurso en en octubre de 1994 cuando le fue preguntado si estaba preocupado por la reinante volatilidad de las bolsas y si recomendaba tomar alguna medida al respecto.

“La volatilidad te permite comprar activos financieros a precios muy por debajo de su valor”, sentenció.

Los últimos días fueron momentos de mucha volatilidad. En tan solo 3 ruedas, el índice Nasdaq retrocedió más de un 10%. Lógicamente, la suba anterior había sido fuerte, abrupta y hasta exagerada. Nos habíamos referido a esto en un artículo previo en el cual hicimos mención a la rotación del portafolio que podía emerger a futuro.

Y el índice de volatilidad, medido por la compra de cobertura de los inversores para protegerse de potenciales bajas del mercado, registró la suba semanal más grande desde junio pasado.

Esto nos lleva a monitorear de cerca los movimientos próximos, para determinar si estamos en presencia de una sana toma de utilidadesun eventual punto de inflexión en la tendencia a nivel general.

Allí surgirán nuevas oportunidades, sobre todo para aquellos que no pudieron aprovechar la suba reciente y se quedaron con una gran parte de liquidez en la cartera. Es una cuestión de paciencia y timing.

Pero el proceso decisorio, no puede estar librado al azar. Son las empresas con buenos fundamentos y proyecciones auspiciosas a futuro las que podrán seguir liderando en los mercados. Seguramente te estarás preguntando cómo podemos saber con exactitud lo que le depara a cada empresa.

Allí, tres consejos necesarios a considerar.

Un primer elemento a utilizar es, sin dudas, nuestro sentido común. Sabemos que la pandemia seguirá golpeando las expectativas en el corto plazo, aún cuando aparezca una vacuna pronto. Más allá de eso, existen cambios en el comportamiento de los individuos y empresas que prevalecerán más allá de la eventual cura contra el virus. En este caso, lo que originó la pandemia fue una aceleración de los procesos que se venían gestando previo a la Covid-19: la digitalización de la economía, la utilización de la nube como herramienta central de la actividad corporativa, la intensificación del e-commerce, entre otras cosas.

Un segundo aspecto es, desde ya, la utilización de los balances trimestrales que van presentando las empresas listadas. Esos documentos nos dan una idea acabada de la película pasada reciente a nivel empresarial, la foto presente y, además, una proyección de lo que viene. Es un contenido extremadamente valioso.

Y en tercer plano existe algo muy importante que no todos los participantes del mercado conocen o utilizan correctamente: la actividad de los insiders.

¿De qué estamos hablando?

Se denomina insiders a aquellas personas que pertenecen al management o cuerpo gerencial de una compañía pública, como ser directores, síndicos, etc., que deben informar a los organismos de control cualquier transacción particular que hagan con las acciones de la empresa en la que trabajan, se trate de una compra o una venta. En los mercados de Wall Street, el documento asociado a este tipo de transacciones que se presenta ante la Securities and Exchange Commission es el denominado Form 4.

Esta es una información muy valiosa para el inversor. Saber qué está haciendo el management de la empresa con las acciones de la misma puede marcar las expectativas que ellos tienen en cuanto al potencial futuro de los negocios de la firma. Los insiders son los agentes que poseen más información que nadie respecto a cómo evolución las actividades de la compañía y, generalmente, sus transacciones anticipan el movimiento del papel en la Bolsa.

Si los insiders están comprando acciones de la firma es porque creen que dichos activos están baratos respecto a su cotización actual, mandando una señal a los inversores. En sentido opuesto, las ventas de los insiders pueden estar anticipando que malas noticias están por venir para esa empresa.

Claro está que no es un predictor perfecto, pero funciona muy bien. Pero si no sos un inversor profesional que se dedica 100% al mercado, buscar la información del Form 4 en la página de la SCE puede resultarte muy tedioso. En este sentido, dejame aliviarte el camino con un atajo. En el sitio Open Insider vas a poder ver las últimas transacciones disponibles filtradas por empresa. Solo tenés que ingresar el ticker de la empresa en la que estás buscando invertir y, una vez realizado tu propio análisis, podrás ver qué es lo que está haciendo el management de la firma en relación a sus acciones.

Por ejemplo, este es el comportamiento reciente de los insiders en una de las empresas que está trabajando en el desarrollo de la vacuna contra el Covid: la estadounidense Moderna (MRNA).

Al parecer, tanto el CEO, el presidente como el CMO no son tan optimistas con el resultado final de la vacuna o creen que las mejores noticias por venir ya se encuentran incorporadas en el precio de la acción ¡No han parado de vender acciones de la compañía!

Con esto, no estoy diciendo que Moderna no puede seguir subiendo hacia adelante. Solo estoy interpretando la señal predicitiva que nos dan los insiders.

Más allá de este caso puntual, ya tenés disponible una nueva herramienta para mejorar tu búsqueda de acciones valiosas para u portafolio.

¿Puedo ser un inversor yo?

Convertirse en un inversor tiene mucho de aspiracional. Todos soñamos con ser grandes inversores, pero desconocemos la manera de cómo alcanzar ese objetivo. Esa sensación la experimenta cada persona que se anima a romper su zona de confort. Lo he evidenciado cuando comencé a trabajar como cadete en una sociedad de bolsa en 2002, en mi natal Buenos Aires. Quería invertir, pero no sabía cómo. Ahora lo sigo experimentando “del otro lado del mostrador”cuando muchos ahorristas se animan a hablar conmigo para acercarse al mundo bursátil.

¿Cuál es la diferencia entre uno y otro caso?

Que ahora es mucho más fácil el acceso a la información. El objetivo final es el mismo: antes de invertir, hay que estar informado o bien asesorado. Pero como dije anteriormente, el desarrollo tecnológico permitió un acceso masivo a diversas fuentes de información que permite acelerar el proceso de adquisición de conocimiento.

Como ocurre en cualquier ámbito de la vida, debemos ser selectivos en lo que consumimos. Que sea de acceso gratuito no garantiza la calidad. Uno debe ser capaz de distinguir entre lo útil y serio, de lo que no lo es. Mucho material que anda circulando en Internet puede ser nocivo y agregar ruido al proceso de capacitación y aprendizaje. Pero si tomamos los recaudos necesarios, existe un gran contenido esperándonos para transitar más rápido el camino de ahorrista a inversor.

Una de las cosas que debemos hacer es tratar de ser ordenados. El exceso de información es contraproducente y nos confunde. Debemos tener cierta rutina para separar lo importante de lo que no lo es antes de tomar una decisión de inversión. Para los ciudadanos de habla hispana, una de las principales desventajas es que gran parte del contenido valioso se encuentra en inglés. Sin embargo, hace un par de años algunos sitios de inversiones en idioma español han ganado terreno y tienen información muy atractiva. Y estos últimos los podemos ir complementando con canales de Youtube y Facebook que tienen muy buenos posteos de profesionales que son de mucho renombre y trayectoria.

El fin de esta columna es ayudarlos a ordenarse. Por esto, les quiero compartir cierta rutina que tengo en mi día a día para informarme, seguir los mercados y analizar bien antes de tomar cada decisión. En ese sentido, pongo a disposición de ustedes parte de “mis secretos” para tratar de ser mejor inversor cada día.

De esta manera, a continuación les enseño mi top five de sitios que chequeo, casi a diario, a la hora de entender lo que más me apasiona a nivel profesional: los mercados.

1. Investing

Sin dudas que es mi sitio de cabecera en lo que se refiere a información de mercados en mi idioma. Con una cantidad de funcionalidades increíbles en materia de calendario económico global, información financiera de acciones y bonos, herramientas de análisis fundamental y técnico, es uno de los sitios líderes a nivel global.

Además, la funcionalidad de las Watchlists (armado de carteras predeterminadas) con alarmas de precios o eventos de activos financieros es, sin dudas, una de sus principales fortalezas.

2. Rankia

Lo que más valoro de este sitio es que tiene columnistas o blogs que son muy profesionales, aportan distintos puntos de vista de los acontecimientos bursátiles y permiten ampliar el espectro de lo que uno analiza.

Además, se ha expandido a países en particular, permitiendo leer contenido fresco y auténtico del mercado que más opera uno como inversor.

La parte de Formación o Capacitación también es interesante, con contenido introductorio muy práctico.

3. Investopedia

Si de capacitaciones y contenidos educativos se trata, Investopedia es el sitio más completo en ese sentido. El único gran problema es que se encuentra en idioma inglés, pero si no tenés inconvenientes con ello, encontrarás aquí absolutamente todo ligado a las inversiones, mercados y finanzas personales.

La parte de educación es totalmente recomendable. Allí encontrarás todo acerca de la renta variable (acciones), renta fija (bonos públicos o privados), fondos mutuos, ETFs, monedas y hasta criptomonedas. También tendrás un gran contenido conceptual sobre cómo analizar empresas, desde sus balances hasta el flujo de caja libre (cash flow), pasando por modelos de valuación, de múltiplos y todo lo que a uno le va interesando a medida que es atrapado por el mundo bursátil.

Y una cosa más. Este sitio posee un simulador de inversiones en el que podrás practicar, libre de riesgo, cómo es invertir en los mercados.

Consejolos simuladores sirven para entender a los mercados y tratar de minimizar las pérdidas cuando uno intenta comenzar a invertir. Sin embargo, todo individuo que simula una cartera con dinero no real tiende a tomar decisiones más arriesgada de las que su perfil permite y que tomaría cuando el dinero sí es real. Por lo tanto, los resultados que uno obtenga en el mercado simulado puede llevarnos a una sobre confianza cuando enfrentamos la realidad de las bolsas con nuestro ahorro. Hay que tener cuidado en ese sentido y no te dejes llevar por una euforia que podría estar sesgada.

4. CNBC

Esta página estadounidense combina varias cosas interesantes en un solo lugar:

a) Información completa sobre todas las variables financieras.

b) Noticias de actualidad de empresas, economías y bolsas.

c) Columnas educativas.

d) Ideas de inversión.

e) Posibilidad de armado de Watchtlists.

Este último punto es el que más utilizo yo.

Tengo armadas como quince carteras con activos financieros que comparten distintas características y que me sirve para tener una rápida visión de cómo están los mercados y determinados sectores. El mundo de las inversiones y activos financieros es amplio y, diría, casi infinito.

Si queremos ser buenos inversores, debemos entender que no somos capaces de abarcar todo el mercado. Hay que priorizar los activos que tenemos en nuestro horizonte y que son objetivo de inversión para nuestra cartera.

5. Finviz

En términos de datos e información comprimida y bien organizada y segmentada, es de lo mejor que hay en el mundo de Internet. Tiene su versión freemium y la premium, que lógicamente es paga. Con la parte freemium, en una primera instancia, está más que bien.

Valoro centralmente dos cosas de este sitio:

  • El mapa del mercado, para tener un rápido pantallazo de lo que ocurre en el mundo, Wall Street y en cada sector en particular.
  • Y el screener de acciones, el cual nos permite filtrar compañías por distintas estadísticas cuantitativas y cualitativas en apenas unos segundos.

Como se observa, en la web tenemos un gran flujo de información que hoy juega a favor de cualquier persona que quiere pasar de ser un ahorrista a un inversor. En la actualidad, la tecnología juega a favor de cualquier individuo en ese sentido. Es cuestión de animarse y ponerse manos a la obra.

Con actitud y ganas pronto el interrogante “¿puedo ser un inversor yo?” pasará a ser una simple anécdota cuando te encuentres atrapado por el fascinante mundo de las inversiones y los mercados.